Importar no siempre significa comprar un producto terminado

Cuando hablamos de importaciones, muchas veces pensamos únicamente en comprar un producto que ya existe y trasladarlo a México.

Sin embargo, trabajar directamente con fabricantes internacionales también abre la posibilidad de desarrollar productos y marcas de acuerdo con las necesidades específicas de un negocio.

A lo largo de la experiencia trabajando con proveedores en China, también ha existido la oportunidad de participar en el desarrollo de productos y marcas destinados al mercado mexicano.

Esto implica involucrarse en diferentes etapas y trabajar directamente con los fabricantes para transformar una idea o requerimiento en un producto que pueda comercializarse correctamente.

Trabajar directamente con el fabricante

El desarrollo de un producto requiere comunicación constante con el fabricante.

No se trata solamente de indicar qué producto se quiere comprar. También pueden existir diferentes especificaciones que deben definirse antes de comenzar la producción.

Entre estos elementos pueden encontrarse características del producto, logotipos, empaques, manuales, etiquetado y otros requerimientos, restricciones y regulaciones necesarios para que el producto pueda llegar correctamente al mercado mexicano.

Trabajar directamente con el fabricante permite abordar estos aspectos desde el origen, incluso permisos que solicitan las autoridades en Asia y las navieras para poder cargar la mercancía.

De esta manera, el producto puede desarrollarse teniendo en cuenta las necesidades específicas del proyecto y no únicamente las características de un producto estándar.

Del fabricante al mercado mexicano

Uno de los principales aprendizajes de trabajar con fabricantes internacionales es entender que el proceso no termina cuando se fabrica el producto.

Para que un producto pueda comercializarse correctamente en México, existen diferentes elementos que deben considerarse desde etapas tempranas.

El empaque, la identidad de la marca, los manuales, el etiquetado y las especificaciones del producto forman parte de una misma cadena.

Por eso, el desarrollo de un producto debe contemplarse como un proceso integral.

Una modificación aparentemente sencilla puede requerir coordinación con diferentes áreas del fabricante. El diseño del empaque, por ejemplo, debe estar relacionado con las características del producto y con la identidad de la marca.

De la misma manera, los manuales y el etiquetado deben responder a los requerimientos necesarios para su comercialización.

Más que buscar un producto, construir una solución

La experiencia trabajando con fabricantes en China permitió entender que existe una diferencia importante entre simplemente comprar un producto y desarrollar una solución para un mercado específico.

Cuando existe comunicación directa con el fabricante, es posible trabajar en especificaciones, personalización, imagen de marca y diferentes elementos que pueden hacer que un producto se adapte mejor a las necesidades del proyecto.

Esta visión forma parte de la manera en que Nexo Global Sourcing entiende las compras internacionales: no solamente como una búsqueda de proveedores, sino como un proceso en el que se debe conocer, evaluar y trabajar con el fabricante desde las primeras etapas.

Porque importar correctamente también significa preparar el producto antes de que llegue a México.